|
|
|
Festejo de abono
REAL MAESTRANZA DE SEVILLA
Mañana del martes, 16 de abril de 2002
Corrida de rejones
FICHA TÉCNICA
Ganadería:
Toros de Murube, (1º, 2º y 3º), B.
Cubero (4º) y Pallarés
(5º, 6º y 1º sobrero). De distinta presentación y juego. Nobles en
general. El 5º fue devuelto a corrales por cojera manifiesta
Caballeros:
Entrada: lleno hasta la bandera.
Crónicas de la prensa: El País, ABC,
eldiadeandalucia.com. El
Mundo
eldiadeandalucia.com.
Francico
Mateos. Hermoso adios a Cagancho
La corrida de rejones, aplazada el domingo 7 por lluvia, se rescató en
esta matinal del 16 de abril, martes de farolillos y festivo en Sevilla
por obra, arte y milagro del alcalde Alfredo Sánchez Monteseirín, que no
tuvo otra ocurrencia que fomentar el absentismo laboral al provocar
queriendo un puente, puesto que hacer festivo el martes de farolillos es
potestad del Ayuntamiento. La primera grata noticia fue ver la buena
entrada que presentaba la plaza, con los tendidos practicamente llenos.
Otras dos buenas noticias fueron ver que Hermoso de Mendoza sigue siendo
el número uno y no cede terreno y que Diego Ventura mejora a pasos
agigantados y puede ser un jinete básico en pocas temporadas. Fermín Bohórquez,
sin lote propicio, tampoco terminó de demostrar más de lo que ya se sabe
de él.
Hermoso de Mendoza tuvo en primer lugar un toro difícil, con muchos kilos
(638), lo que influyó para que se moviera poco. Tuvo que hacer un
esfuerzo adicional al normal. Brilló especialmente con el afamado
Cagancho, en el tercio de banderillas. El rejonazo certerísimo tras un
pinchazo posibilitó el triunfo de dos orejas. Al recoger el premio, sacó
a Cagancho y, simbólicamente, como caballo torero que es, le cortó un
trozo de las crines, como si fuera el corte de coleta, ya que no volverá
a actuar más en la Maestranza; este año se retira.
El titular quinto fue devuelto por pocas fuerzas y su sustituto tuvo
movilidad. Espectacular en banderillas con Chicuelo, Hermoso lo hizo todo
perfecto, pero el rejonazo no bastó y hubo de usar el descabello varias
veces. Una lástima, porque tenía ganada la salida a hombros por la
Puerta del Príncipe; o a lomos de Cagancho, que es lo que merecían
ambos.
El otro triunfador del festejo, aun sin cortar orejas, fue Diego Ventura.
En el tercero le salió todo bien: quiebros, banderillas a dos manos,
rosas, adornos,... Estuvo vibrante pero, además, más templado que en
otras ocasiones, más hecho, más maduro. Templó más. Todo no podía
salir tan bien y tuvo que descabellar en dos ocasiones, perdiendo el
trofeo. En el sexto ratificó su buen momento.
Bohórquez se llevó el peor lote. Además, el primer toro de la mañana
hirió en la pata trasera derecha a un caballo. Voluntad del jerezano y
desigual resultado artístico.
El
Mundo. JAVIER VILLAN. Gran despedida de
Cagancho
Entre clamores, a las 13.00 horas, minuto más o menos, de una brillantísima
mañana de abril, Cagancho se retiró ayer de los ruedos.
La mitología de un caballo al que la literatura más entusiasta está
poniendo en el Olimpo de Pegaso, Babieca o Bucéfalo, está consolidada.
Ya no hay más que hacer. Pulcramente atalajado, parsimonioso y con la
misma melancolía de siempre que se hacía arrogancia cuando sentía al
toro dio la vuelta al ruedo en La Maestranza.
Su jinete, su domador, su hermano, Pablo Hermoso de Mendoza, le cortó
la coleta, un puñado de pelos de su hermosa crin que algunos idólatras
querrían guardar en su relicario. El fetichismo taurino se disparaba ayer
por la mañana por la calle de Adriano.En los últimos años Cagancho ha
sido el genio sencillo, el caballo torero que, a simple vista, ocultaba su
genialidad. Mas bastaba que le llegara olor de toro para que floreciese
todo el esplendor de su misteriosa torería; pasión, temple, valor y
capacidad sublime para transustanciarse en la cara del toro.
Cagancho es un caballo más que humano. Es un raro prodigio de la
naturaleza en comunión perpetua con su jinete, Pablo Hermoso de Mendoza.
Jubilado de los ruedos, Cagancho echará de menos, aunque no sé cómo en
su psicología equina, júbilos como el de ayer en La Maestranza; tardes
de ovaciones y gloria, orejas, vueltas al ruedo. Puede que al llegarle
ecos de cómo Labrit, Albaicín, Mariachi, Chicuelo o Fusilero perpetúan
sus glorias, le entre la depresión del campo y de la cuadra. Los caballos
toreros nunca se cortan la coleta. A partir de ahora, Hermoso de Mendoza
tendrá que mimarlo más.
Ayer, mientras Pablo Hermoso de Mendoza se cerraba la Puerta del Príncipe
por una precipitación incomprensible en el descabello, se oía un
relincho triste en el patio de La Maestranza. No sé si era el caballo
herido de Fermín Bohórquez o la tristeza de un jubilado todavía en
plena gloria: melancolía de un caballo, Cagancho, que iba para correr
liebres y acabó en el Olimpo taurino.
El País. Antonio
Lorca. Despedida de Cagancho
El caballo Cagancho se despidió
ayer de la afición sevillana después de otra actuación torerísima, la
última en esta plaza. Su dueño, Pablo Hermoso de Mendoza, le dio un
corte en las crines y ambos pasearon en triunfo el redondel con las dos
orejas que el rejoneador navarro había cortado a su primer toro.
Finalizaba así una época de oro protagonizada por un caballo que ha
revolucionado el rejoneo de los últimos años y ha alcanzado las más
altas cimas del toreo. Hermoso de Mendoza es hoy una figura indiscutible
gracias, en gran parte, a las extraordinarias dotes toreras de un animal
valiente y artista que se crece en la cara del toro, con el que ha escrito
páginas gloriosas para la historia.
Sevilla dijo adiós a Cagancho con
una atronadora ovación, que encerraba el agradecimiento sincero por
tantas tardes de triunfo. Una más protagonizó ayer Hermoso, aunque no
tuvo la fuerza de otras ocasiones. La cuadra sigue siendo excepcional,
como su seguridad, los terrenos que pisa y la espectacularidad de toda su
labor. Pero pinchó, y el presidente, en otra decisión errónea, le
concedió injustamente la segunda oreja.
Diego Ventura echó por tierra una actuación
muy meritoria por su mal manejo de los rejones de muerte. Uno de sus
caballos resbaló y ambos quedaron a merced del toro, aunque todo quedó
en un susto. Y Fermín Bohórquez pasó muy discreto por Sevilla. Su
primer caballo sufrió una cornada y, a partir de ahí, quedó
descentrado.
¡Tres ganaderías distintas para la
corrida de rejoneo! Esto va de mal en peor.
ABC. FERNANDO CARRASCO.
La mañana en la que «Cagancho» se
cortó la «coleta» en la Maestranza
Quién te iba a decir a ti, «Cagancho», que después
de tantos años de penurias junto a Hermoso de Mendoza, tu amigo más que
dueño, en aquellos años en los que erais ambos unos desconocidos, que te
ibas a retirar con todos los honores en la Maestranza, la plaza que se
rindió a tu forma de torear mientras Pablo cabalgaba a tus lomos y
enloquecíais, como lo hicisteis ayer, tanto al público en general como a
los aficionados más recalcitrantes. Quizá lo intuiste cuando, después
de morir el segundo toro, te llamó de nuevo para que salieses al ruedo y,
en el mismo platillo de la plaza, te hablase «por lo bajini» entre
sollozos, y emocionado te cortase la coleta. Fue un momento inolvidable,
para guardar en la memoria. Como aquella mañana en la que Pablo cortó un
rabo en la Maestranza; como las veces que ha salido a hombros por la del
Príncipe; como las seis orejas del año pasado...
Abrió cartel Bohórquez. El primero corneó en la anca derecha a «Morito».
No fue grave, pero debió marcar al rejoneador, ya que, aunque en
profesional, no estuvo muy acertado. Hermoso puso al público en pie
encelando a su primero. Salió «Cagancho» y volvió a enloquecer. Porque
mientras clavaba Pablo, siempre arriba, el equino, a dos pistas, dando la
cola, pasando por delante del astado, provocaba el entusiasmo. Ante el
quinto bis cuajó otra labor increíble: con «Fusilero» dio otra lección.
Diego Ventura cuajó su mejor actuación -espectacular y clásica a la
par- en el coso del Baratillo. Pudo cortar cuatro orejas, pero la suerte
suprema se lo impidió. Fue una mañana para recordar.
Queda mucha temporada y Pablo tiene la intención de despedirte, «Cagancho»,
en otras plazas de responsabilidad, como Madrid o Pamplona. Pero, ya lo
ves, Sevilla ayer te recompensó de todo lo que has dado al rejoneo. Por
eso, aquí tienes la Maestranza. Para lo que quieras, «Cagancho».
|
|
|
 |
|

|
|

|
Aspectos
legales de la Autoridad taurina |
|
|
|